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jueves, 26 de junio de 2014

Gestión Territorial, un Pilar fundamental para la Sostenibilidad en las Áreas Protegidas”

Nombre: Pablo Ramos Roncal

Programa Académico: Maestría en Gestión de Áreas Protegidas

Introducción.

Los principios enunciados en la “Carta a la Madre Tierra”, están directamente relacionados a la necesidad de establecer criterios y estrategias para el buen manejo y aprovechamiento sostenible de los recursos, tomando en cuenta el principio de interrelación armónica que debe existir entre hombre-naturaleza-planeta tierra, y todos los fenómenos geográficos existentes dentro de la misma.  En este sentido la gestión territorial toma en cuenta dicha interrelación, con el fin de promover un manejo adecuado del territorio, en este caso las áreas protegidas, que son espacios creados con objetivos de conservación en los cuales se trata de establecer una relación de mutuo beneficio entre todos los actores que están involucrados.

La gestión territorial dentro de las áreas protegidas cumple un rol muy importante para las comunidades indígenas que habitan en ellas, al ayudar al manejo de su territorio aprovechando todas sus potencialidades de manera sostenible, para garantizar el futuro de las generaciones próximas utilizando los saberes locales acentuados en el vivir bien, forjando su identidad y cultura para defender y ejercer sus derechos sobre su territorio, generando una armonía con la naturaleza, para así poder alcanzar efectivamente los objetivos bajo los cuales las áreas protegidas fueron creadas.

Desarrollo.

En los últimos años se vino presentando en Latinoamérica y en Bolivia un deterioro de los procesos de gestión en las áreas protegidas y un mayor deterioro de los ecosistemas, poblaciones de especies y recursos naturales causados mayormente por un mal manejo y un mal aprovechamiento de los recursos. El uso intensivo de los recursos naturales, el avance acelerado de la frontera agrícola y la actividad ganadera, el uso no controlado de recursos de la biodiversidad, los nuevos asentamientos humanos no planificados siendo estos cada vez mayores a causa de la apertura de nuevos caminos, la extracción ilegal de madera, la caza de subsistencia y la caza ilegal de especies en peligro de extinción, los cambios de uso de suelo y el manejo no sostenible son las principales amenazas que sufren las áreas protegidas; las mismas requieren de una visión nacional de tratamiento integral del territorio, generando criterios y estrategias que ayuden a la adaptación de estas amenazas en lo que se refiere a gestión territorial.

Según Arandia (2009) se define a la gestión territorial como un proceso en construcción, el cual permite que los pueblos indígenas consoliden sus espacios territoriales impulsando el uso y manejo racional de los recursos naturales y humanos. En este proceso se identifican las dimensiones: económica-ambiental, referida al ejercicio de la territorialidad, que se determina por un sistema de producción que les permitirá usar eficientemente los factores productivos, salvaguardando así la capacidad regenerativa de la tierra; otra sociocultural, en la cual el sistema de relaciones económicas, sociales y  estructuras organizativas sirven de base al proceso de desarrollo; por último, la dimensión política y administrativa, referida a la gobernanza y capacidad de decisión, en que las iniciativas de los pueblos indígenas puedan establecer un entorno local favorable a la producción e impulsar un desarrollo armónico y sostenible con la biodiversidad dentro de su espacio territorial.

Por lo tanto, el territorio es la base fundamental para la proyección de vida; este componente se constituye en el eje articulador de su interacción con el Estado, y se puede evidenciar que el territorio es cada vez más importante, tanto en lo físico-natural como en lo socio-cultural. La gestión de los recursos naturales, el problema del acceso a la tierra, la gobernabilidad, las cadenas productivas, las políticas de infraestructura y la reciprocidad son temas fundamentales relacionados con el territorio (Mazurek, 2006).

De este modo, los conceptos de gestión de áreas protegidas, territorio y territorialidad, no pueden ser separados entre si ya que representan el escenario de vida donde convergen el espacio geográfico, los pueblos indígenas, los recursos naturales, la biodiversidad, las estrategias de vida y las políticas de gestión entre Estado y Sociedad (Espinoza y Czerwenka, 2009).

Conclusión.

Las áreas protegidas se han convertido en los espacios de concentración de múltiples valores. Estas áreas conservan la biodiversidad y la diversidad cultural de sus habitantes expresada en sus saberes y conocimientos, enfocados en el cuidado de la Madre Tierra.

La gestión territorial constituye un enfoque que integra la conservación de la biodiversidad con el Vivir Bien, ya que se incluyen la dimensión social, cultural y espiritual. La implementación de la gestión territorial o gestión del territorio en las áreas protegidas fortalecerá la alianza de las mismas con los actores involucrados, generando elementos que permitan un adecuado control del territorio tomando en cuenta una autonomía, identidad cultural, autogestión, negociación, concertación, conservación y restauración de los Ecosistemas.

Bibliografía.

Arandia, M. (2009). Gestión Territorial, el camino a seguir por las autonomías indígenas. La Paz, Bolivia.

Espinoza, C. W., Czerwenka J. (2009). Hacia la reciprocidad entre Estado y sociedad en la gestión de las áreas protegidas de Bolivia. La Paz, Bolivia.


Mazurek, H. (2006). Espacio, territorio conceptos, enfoques y metodologías de investigación.